MANIFIESTO DEL DESEO
Ella: El deseo se escribe a cuatro manos, el impulso, la raíz de esa manifestación psíquica que corrompe las más profundas amarras de toda la humanidad.
Él: El deseo se escribe a dos
corazones. Sin más razón que la sin razón y que retan al tiempo a que les sigan
les persigan y les atrapen en cualquier rincón donde los acuchille una
manecilla del reloj.
Ella: Libido y pasión, se confunden y se disuelven
entre el amor y el pecado. Dos almas que son muchas, caminando bajo el tejado
estrecho de los siglos, surcando mares y tierras desconocidas.
Entre mis muslos fluye la amarga hiel de
pasiones no resueltas, que se manifiestan vida tras vida.
Él: La sensualidad está en cada uno de nosotros y tú, quién nos estás leyendo, tienes tu parte de culpa bendita.
Él: La sensualidad está en cada uno de nosotros y tú, quién nos estás leyendo, tienes tu parte de culpa bendita.
Ella: ¿Por qué no me quieres?
¿Por qué no vienes en auxilio de mi vacío?
Anhelo llamarte bajo la oscura noche, pero enmudezco. Si al menos supiese tu nombre…
¿Por qué no vienes en auxilio de mi vacío?
Anhelo llamarte bajo la oscura noche, pero enmudezco. Si al menos supiese tu nombre…
Querido, deshilacha mi cuerpo y penétrame las
entrañas, escúpeme tu savia en mi pecho, para ver si de ahí emana la llama de
la vida que es capaz de apagar el vacío que cargo como plomo en el centro de mi
cardiaco.
Él: Ábrete al leernos, comparte tu sed con nosotros y verás que nuestras palabras son espejismos de tú misma sequedad.
Ella: Permítele a mi cuerpo sentirse tocado y
despeja sobre él tu placer….
Nota al lector: El que se aventura a seguir esta jornada plagada de delícias, ha de darse cuenta que somos dos, un hombre y una mujer, que bajo la llaga de lo prohibido, se atreven a expresar sus sentidos más ocultos.
Verá el lector esas voces en diferentes cuerpos, épocas y situaciones, pero siempre ellos, los que se buscan en el incansable afán de encontrarle una razón a la llama encendida de pasiones desencontradas.
Animate y disfruta de todos los sentidos que te pueda traer la palabra oculta en tus entrañas, esa que se llama DESEO.
Nota al lector: El que se aventura a seguir esta jornada plagada de delícias, ha de darse cuenta que somos dos, un hombre y una mujer, que bajo la llaga de lo prohibido, se atreven a expresar sus sentidos más ocultos.
Verá el lector esas voces en diferentes cuerpos, épocas y situaciones, pero siempre ellos, los que se buscan en el incansable afán de encontrarle una razón a la llama encendida de pasiones desencontradas.
Animate y disfruta de todos los sentidos que te pueda traer la palabra oculta en tus entrañas, esa que se llama DESEO.


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